La cebolla caramelizada es un acompañante delicioso para todo tipo de platos: tortillas, carnes, bocadillos, pizzas, quesos, fondo de salsas, etc. Al contrario de lo que mucha gente piensa, es muy fácil de preparar, aunque se necesita tiempo y un poco de paciencia. Merece la pena preparar una buena cantidad y tenerla a mano para tirar de ella cuando la necesitemos. Podemos conservarla en un bote de cristal hermético dentro de la nevera aguanta durante semanas.
Necesitamos
- 1 cucharada de mantequilla sin sal
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 5 cebollas rojas cortadas en juliana
- 1 cucharadita de azúcar moreno
- Un pellizco de sal
- 1 cucharada de agua
- Pimienta negra
Preparación
Calentamos la mantequilla y el aceite en una cacerola anti-adherente de base amplia. Cuando la mantequilla se haya derretido, añadimos la cebolla, el azúcar y la sal. Cocemos a fuego medio-alto, sin dejar de remover, hasta que la cebolla se haya reblandecido (unos 5-10 minutos).
Bajamos el fuego al mínimo, tapamos la cacerola y dejamos que la cebolla se poche lentamente durante 40-50 minutos. Removemos con regularidad para que no se pegue ni se queme. La cebolla adquirirá un color marrón oscuro al caramelizarse.
Una vez lista, retiramos la cacerola de la fuente de calor, añadimos una cucharada de agua y la salpimentamos al gusto.
Enjoy!
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